Liquidación de las sociedades mercantiles (S.R.L.-C.A)

Información del Documento

  • Titulo

    Liquidación de las sociedades mercantiles (S.R.L.-C.A)
  • Autor (es) / Colaborador(es)

    Freddy Abraham Márquez Blondel
  • Institución

    Universidad de Los Andes
  • Tipo Documento

    Trabajo de ascenso
  • Resumen

    En economías inflacionarias las personas pierden su capacidad de compra y en consecuencia las empresas podrían llegar a fracasar, al verse disminuida su capacidad de ofertar (colocar en el mercado) productos y servicios, por tanto a las sociedades mercantiles se les puede presentar las siguientes situaciones: el estado de atraso y la quiebra. El estado de atraso es el beneficio concedido por un Tribunal de Comercio a una entidad, cuando su situación activa supera a la pasiva, pero ha cesado en sus pagos por falta de liquidez, puede ésta entonces cancelar amigablemente sus deudas dentro de un plazo conveniente, sin necesidad de embargo sobre sus bienes, siendo posible luego de atender sus compromisos, continuar sus operaciones con normalidad. Una sociedad mercantil se encuentra en estado de quiebra, cuando con el valor de realización de sus activos no puede satisfacer la cancelación de las obligaciones contraídas; es decir, cuando su pasivo supera al activo, encontrándose el patrimonio en negativo. Existen tres (3) tipos de quiebra: fortuita, culpable y fraudulenta. Existen algunas alternativas que pueden permitir recuperar el estado de insolvencia de una sociedad mercantil y de esta manera evitar su liquidación, dentro de las cuales se tiene: la prórroga de los plazos, la condonación de parte de las acreencias o Quitas. La intervención por la junta de acreedores y el fideicomiso. Las operaciones de liquidación de una sociedad mercantil pueden ser efectuadas por un liquidador, el cual es nombrado por la entidad y realizará el procedimiento contable de la misma, en los libros de la sociedad o por un síndico cuando a sociedad ha sido declarada en estado de quiebra por un Tribunal de Comercio, el cual puede realizarla en los libros de la entidad o en libros propios. En relación con el síndico, El Código de Comercio plantea la existencia de dos (2) tipos: provisorio y definitivo. Para cancelar los pasivos de una sociedad mercantil, se debe cumplir con un estricto orden de acuerdo con disposiciones legales establecidas, dentro del cual se tiene: acreedores preferentes, acreedores totalmente garantizados, acreedores parcialmente garantizados, acreedores comunes o masa quirografaria y por último, los socios o accionistas. En el proceso de liquidación de una sociedad mercantil, resulta de vital importancia para el liquidador o síndico estructurar un estado previo de realización, mediante el cual se puede visualizar lo que se espera recibir; en el caso de convertir en efectivo los activos de una sociedad, con el objeto de cancelar sus pasivos, en un proceso de liquidación. El síndico adicionalmente, una vez realizada la liquidación de la sociedad mercantil, debe estructurar un estado de liquidación, a través del cual mostrará los activos realizados y los pasivos cancelados durante el proceso de liquidación, información que le permitirá a la sociedad efectuar el cierre de sus libros contables. El Marco Conceptual (M.e.) de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), plantea dentro de los métodos de medición en Sil párrafo número cien (100), el Valor realizable (o de liquidación), según el cual los activos deben ser llevados contablemente por el importe de efectivo y otras partidas equivalentes al efectivo que podrían ser obtenidos, en el momento presente, por la venta no forzada de los mismos. Los pasivos se llevan por sus valores de liquidación, esto es, los importes sin descontar de efectivo u otros equivalentes al efectivo, que se espera puedan cancelar las deudas, en el curso normal de la operación. Por su parte, La Norma Internacional de Contabilidad número 1 (NIC-l) plantea en su párrafo número veinte y tres (23) lo siguiente: Los estados financieros se elaborarán bajo la hipótesis de negocio en marcha, a menos que la gerencia pretenda liquidar la entidad o cesar en su actividad, o bien no exista otra alternativa más realista que proceder de una de estas formas. Cuando la gerencia, al realizar esta evaluación, sea consciente de la existencia de incertidumbres importantes, relativas a eventos o condiciones que puedan aportar dudas significativas sobre la posibilidad de que la entidad siga funcionando normalmente, procederá a revelarlas en los estados financieros.